Prefecto Jairala y Sor Elena comparten su amor y afinidad por los animales

Publicado en: Noticias | 0

prefecto-jairala-y-sor-elena-comparten-su-amor-y-afinidad-por-los-animales
La religiosa ha dedicado 55 años al servicio de los más necesitados. Su historia conmueve, motiva e inspira. El prefecto Jairala la proveerá semanalmente de los productos que emplea en la alimentación de aproximadamente 600 animales.

Sor Elena es quiteña, tiene 88 años y se inició en la vida religiosa a los 23. Muchos no saben su nombre, la conocen como ‘La Madre Teresa de Calcuta de los animales’. Su presencia no es extraña para quienes viven cerca al Policentro, en la Kennedy Norte, o en la ciudadela Unión y Progreso, donde todas las tardes distribuye alimentos a unas 500 palomas, 60 gatos y 20 perros.

Su jornada es casi rutinaria. «Pasado el mediodía voy al comisariato a comprar la carne, el atún, el balanceado y otras cositas para preparar la comida de mis animales. Antes de las tres ya estoy preparando todo y a las 16h30 empiezo a repartirles la comida. Ellos me esperan y cuando me ven están ávidos por comer», comenta la religiosa con la misma seguridad con la que se acercan las palomas cuando dispersa el maíz.

Cerca del mediodía de este miércoles 3 de junio, Sor Elena recibió en el asilo Carlos Luis Plaza Dañín la visita del prefecto Jimmy Jairala, a quien conoció a través de un reportaje sobre el Centro Integral de Equinoterapia que vio por televisión.

La afinidad en el amor por los animales propició una amena plática entre ambos. Sin embargo, la visita del ejecutivo provincial tenía un propósito: aunar esfuerzos en beneficio de los animales y contribuir con un granito de arena a mejorar su calidad de vida, pues padece de glaucoma y no ha seguido un tratamiento médico.

Sor Elena invierte casi la totalidad de su pensión jubilar en la alimentación de sus animalitos. Para alivianar un poco los gastos de la religiosa, el prefecto le proporcionará semanalmente el balanceado para gatos y perros, así como el maíz para las palomas.

Por momentos es reflexiva y contesta las preguntas del prefecto Jairala con interrogantes que surgen de su particular concepto del amor. «Sólo los seres inertes (así califica a los animales, plantas por no tener un lenguaje articulado) expresan su amor a favor de los hombres de manera desinteresada. Una planta, aunque no la rieguen y crezca en condiciones poco favorables, no dejará de dar frutos. Un animal es tierno, recíproco, leal, cariñoso y servicial. ¿Cómo no quererlos? ¿Cómo no agradecerles? Sólo tengo esta forma de hacerlo», manifestó la religiosa.

Y es que ella es consciente que son pocas las personas que les profesan un amor puro. «No entiendo cómo pueden botarlos, pegarles, dejar que se enfermen y cuando estén viejos ni siquiera cuidarlos, eso es no tener corazón», dice con cierto tono de indignación.

Las palomas, los gatos y perros no son los únicos que alimenta. «Cada tres días voy al KFC a comprar una presita de pollo para las hormiguitas, pero eso sí, la meto escondida porque si no las matan», comentó entre risas.

Sor Elena piensa que es muy raro encontrar personas con esa afinidad por las mascotas, razón por la cual dijo sentirse identificada con el prefecto Jimmy Jairala. «Cómo no voy a querer conocer al hombre que tanto hace por los animales. Todos saben su amor a los caballos y los ha puesto al servicio de la salud de los discapacitados con la equinoterapia. Ahora sé que tiene algo donde rescata a los animales en peligro», expresó la monja, en referencia al trabajo que ejecuta la Prefectura del Guayas con la Unidad de Rescate y Recuperación Animal (URRA).

En ese sentido, Jairala puso a disposición de la hermana de la caridad los servicios de esta Unidad. «Yo quisiera esterilizar a los gatitos, duermen en lo mojado, se meten en el monte», manifestó preocupada religiosa.

Sor Elena vive en el Hogar San José junto a 68 adultos mayores, ellos fueron atendidos por los especialistas de las Brigadas Médicas de la Prefectura. Se les realizó una prueba de glicemia para descartar que padezcan de diabetes.